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El Impacto de la Nueva Ley General de Bancos en los Operadores No Bancarios | Diario Estrategia

Fecha: 2015-12-14

Las SGR, las cajas y las cooperativas de ahorro y crédito consideran que podrían haber ajustes en la regulación que hace la Superintendencia de Bancos al optimizar su gobierno corporativo.

Los plazos autoimpuestos por el Gobierno para el envío al Congreso del proyecto que reforma la Ley General de Bancos entran en tierra derecha, ya que dentro de las próximas semanas antes del término del año, se espera que el Ejecutivo despache la iniciativa legal, luego del análisis del informe del grupo de expertos liderados por Raphael Bergoeing, y donde los tres grandes cambios girarán en torno al avance a Basilea III, gobierno corporativo de la SBIF; y resolución bancaria.

En ese contexto, no sólo los bancos –como principales involucrados– estarán expectantes a conocer el contenido del proyecto, sino también aquellas instituciones u operadores financieros que no son entidades bancarias, pero que en un mayor o menor grado están bajo la supervisión de la Superintendencia de Bancos, la cual tendrá importantes cambios en su estructura interna cuando la nueva normativa entre en vigencia.

Es así que las cooperativas de ahorro y crédito, las cajas de compensación y las sociedades de garantía recíproca se verán impactadas en alguna medida por esta reforma. Estas dos últimas consideran que los ajustes a la norma serán provechosos, aunque las cooperativas más bien lo ven como un efecto neutro, sin efectos relevantes.

La actual ley de Bancos considera, por ejemplo, que las cooperativas de ahorro y crédito serán fiscalizadas por la Superintendencia en la medida que "mantengan depósitos y captaciones recibidos del público o de sus socios", dice el texto. Así también se le aplica a las cooperativas el primer título de la legislación referidas a las entidades que serán fiscalizadas por la SBIF.

Para el gerente general de Coopeuch y presidente de Coopera, Rodrigo Silva, las cooperativas de ahorro y crédito se podrían adaptar sin problemas a dos de los tres ejes por donde se generarán los cambios a la normativa y que son el nivel de capital y el mejoramiento del gobierno corporativo del regulador. Sin embargo, la problemática está en el tercer punto referido a la resolución bancaria.

 

"Ahí hay un tema distinto en el sentido que lo que se está tratando hay algunos aspectos que podrían necesitarse de tener una adaptación más al mundo cooperativo distinto a lo que se está conversando.

Entonces, hay algunos temas que a nosotros no nos aplican, pero también creemos conveniente converger hacia un mecanismo claro de resolución de cooperativas si hubiese que hacer algo en esa línea", indica Silva.

Para el gremio, más allá de los tres ejes, existen algunas asimetrías entre el sector bancario y el cooperativismo de ahorro y crédito, de las cuales la principal radica en las cooperativas no tienen acceso directo al sistema de compensaciones por no poder tener cuenta en el Banco Central, "y ese es un tema importante porque al final uno tiene que pagar un costo por acceder directamente", dice el líder gremial, quien agrega que todos estos temas fueron discutidos en la reunión que ellos sostuvieron hace algunas semanas con el grupo de expertos designados por Hacienda.

Otro problema, en esa línea, es la falta de blindaje por parte del mismo ente emisor en el caso que una cooperativa caiga en un problema de liquidez, ya que no puede hacer un préstamo de liquidez a estas entidades como sí lo hace con los bancos.

No obstante, las cooperativas no creen que requieran tiempos de adaptación de su parte a los cambios que instaure la nueva ley, ya que, en tema de los requerimientos de capital de Basilea III que exigirá un 12 por ciento mínimo, "para nuestros asociados esta exigencia no reviste complicaciones, ya que este indicador es cubierto con holgura por las cooperativas asociadas a Coopera, es actualmente del 35 por ciento", señala Rodrigo Silva.

LA OPORTUNIDAD PARA LAS SGR

Por el lado de las SGR, estos cambios a la regulación bancaria significan una oportunidad para consolidar su negocio, en especial, en lo referido a su relación con los bancos. La implementación de los estándares de Basilea III por parte de los bancos va implicar un mayor uso de capital para los créditos que colocan con la pequeña y mediana empresa, por lo que para la Asociación de Instituciones de Garantía Recíproca (Asigar), ante estas nuevas exigencias, el uso de certificados de fianza a la hora de otorgar los créditos por parte de los bancos mitigan el riesgo de la cartera pyme de los bancos y deriva que requieran un menor uso de capital.

"La existencia de la nueva Ley de Bancos con el uso de Basilea III es un gancho porque los bancos se van a dar cuenta que dadas las nuevas normas que van a existir, prestarle a una pyme con certificado va a ser ventajoso respecto a emitir certificados del punto de vista de uso de capital y de cantidad de provisiones que tienen que hacer, de tal forma que vemos en la nueva normativa como un aporte a nuestro trabajo de seducir a la banca para que opere con el sistema", indica el presidente del gremio, Víctor Ossa.

Si se considera también los cambios que va a experimentar la Superintendencia con la nueva ley, las SGR piden que su regulación sea más efectiva hacia estas entidades. El gerente general de AvalChile, Diego Fleischmann asegura que "nos gustaría un mayor involucramiento de la Superintendencia de Bancos en la supervisión de las SGR porque entendemos que instituciones financieras entre más reguladas estén van a ser más fuerte a la industria".

LOS RESGUARDOS DE LAS CAJAS

Si bien desde el gremio de las Cajas de compensación no quieren pronunciarse aún acerca del impacto que tendrá en su actividad la nueva LGB, sí hay algunas de estas entidades que están tomando algunas medidas como adelanto a lo que pueda venir con la nueva normativa.

Es el caso de Los Andes, que ve con buenos ojos una eventual regulación por parte de la SBIF, aparte de la que ya tienen con la Suseso, ya que según su gerente general, Nelson Rojas, "nos debería ayudar a igualar la cancha también con algún acceso a financiamiento que hoy no tenemos, lo que nos restringen las fuentes de financiamiento y por tanto creemos que podría tener un impacto positivo".

Por eso desde hace algunos meses se encuentran analizando las distintas alternativas como modelos de control adicionales como forma de anticiparse a tener un regulador adicional, tratando de acercarse a los parámetros de Basilea.

"Estamos desarrollando algunos modelo adicionales de control más allá de lo que nos exige la normativa actual de la Suseso en materia de riesgo, en materia crediticia, y estamos acercando a lo que podría ser el modelo de Basilea III", sostiene Rojas.

Los Parámetros de la Actual Ley

La actual Ley de Bancos sólo se refiere a cooperativas de ahorro y crédito, mientras que la Ley 20.179 que crea las Sociedades de Garantía recíproca establece su dependencia regulatoria por parte de la Superintendencia de Bancos.

•Cooperativas de Ahorro y Crédito: Las cooperativas de ahorro y crédito que, al 27 de noviembre de 1986, hayan estado sometidas a la fiscalización de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, continuarán sujetas a ella mientras mantengan depósitos o captaciones recibidos del público o de sus socios.

•Sociedades de Garantía Recíproca: La ley que las crea establece que la Superintendencia de Bancos podrá ordenar a una entidad evaluadora que efectúe una revisión a determinada Institución, con cargo a ésta. Además, llevará un Registro de Instituciones de Garantía Recíproca en el cual éstas se clasificarán en categorías A o B, y la SBIF podrá dictar instrucciones generales para la aplicación de la ley IGR.

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